martes, 20 de mayo de 2014

Mi Lucha, libro de Adolfo Hitler.

QUE PORQUÉ ES UN ÉXITO DE VENTAS ESTE TEXTO EN E-BOOK:
Por ignorancia, por desconocer la historia, porque somos demasiado primitivos moralmente y nos sentimos heroicos y poderosos en nombre de PATRIA, SUELO, LEGADO, HERENCIA, VICTORIA, SUPERIORIDAD. Porque matar y arrasar en nombre de una ideología y andando en grupo, es contagioso.
Es el libro de un grupo de alemanes humillados con la derrota en la Primera guerra, con el leonino Pacto de Versalles que les impuso Francia, con el desempleo, la crisis económica, la inflación monstruosa. Entonces la industriosa Alemania produjo un bloque histórico reivindicativo, y los mordió esa ideología que aplastó la constitución, impuso una dictadura férrea, disolvió el parlamento, aniquiló a comunistas, extranjeros e intelectuales disidentes; amenazó, expulsó y mató a todos los opositores y corrió a arrebatar lo que le habían quitado Francia, y algo más: toda Europa, empezando con Polonia. Sólo se necesitaba una ideología bélica, de la raza superior y la capacidad de trabajo infinita para armarse y arrasar con todo.
Ojo: el campo semántico de la palabra judío en MI LUCHA, era para nominar despectivamente a muchos más y que no eran genéticamente judíos. Incluían casi a todo opositor a la Patria, Guerra, Nación, Reino, Eternidad victoriosa…Despreciaban la Cultura, el juego democrático de los partidos políticos, el disenso argumentado y racional… Pero, no hay que olvidar: después de todo, Hitler y su bloque histórico, a pesar de toda su parafernalia perdieron la guerra…..

Edith Piaf.

LA GRAN EDITH PIAF. PARIS, 1951; una gran cantante, ebria de amor y hectólitros de licor también, le pone la letra a esta melodía de M. Monnot.
Sí sí. 63 años después nos podemos sonreír por las metáforas tan obvias, pero que se la cantara personalmente ella al "amor de su vida" sí ha de ver resultado frémisante--acalambrador-para él…bueno, eso me gustaría imaginarlo.
Mi anciana y amada maestra en el IFAL Francoise Gosette, exigente y ruda, quería que pronunciáramos el francés como la Piaf, ¡házme el favor!

El CHOPO era una fiesta.

CUANDO IR AL CINE ERA UNA FIESTA.
Llegabas al CHOPO a las diez de la mañana y te encontrabas a los que traían los discos de rock progresivo, directamente de Japón, España, Londres, Alemania. También estarían, más al rato, los Hermanos Pantoja, David Cortés, el periodista Xavos Quirarte, Rafael Acosta, los amigos de Oxomaxoma, Lalo Martínez, Abraham Villanueva, Francisco Marín, Raúl Miranda, Juantxo Sillero con todo el rock español habido y por haber; Federico Arana, Blas Barbosa y la tropa de freejazzeros, Labastida, Neto´s Blues Band, el cantante de Los Belmonts, Barragán. Jorge Reyes (q.e.p.d.), Pepe Návar, Walter Schmidt, Jorge Grajales, los niños catedráticos aún de pantalón corto Rogelio y Mauricio Matamoros, Carlos Alvarado, Lino Moreno, Ramón, Abraham Ríos, Carlos Martínez, Arturo Saucedo y tutti quanti, con toda su erudición sus tapes, revistas de rock, cine, y sus acetatos, ya estaban prestos a intercambiar bienes invaluables. Jorge Techoro, Yeyo, Garnica, Aurelio, Chepe, Mario Ríos, Gerardo Trejo, con algunos miles de vinilos de todo el rock existente en acetatos, vía aérea o terrestre, desde Gringolandia.
I was the secret king of the videofilms, llevaba aquello que no conocíamos en la Ciudad porque no se exhibía. Infaltables, los amigos de los libros que forjaron mi biblioteca: Abraham, Joel, Peter, los Migueles, Salinas, Uvillado, Barón: en francés, en inglés, italiano y también los bellos libros de Siruela, Taurus, Grijalbo, Cátedra, Pre-textos, Anagrama, Seix y Barral. La mañanas y las tardes eran de pláticas, discusiones e intercambios. Todos éramos cuasi-alcohólicos podíamos tomar en la calle, yo llevaba Old Par y cuando me descuidaba la botella era un cadáver triste y mudo. Al caer la tarde, íbamos a la comida china de preferencia; luego al cine, eso era la joya de la corona. Al salir, rematábamos en el Café La Habana por supuesto; revisábamos el diario La jornada y nos presumíamos mutuamente nuestro botín de libros, vídeos, acetatos y tapes. Hablábamos de cine, música, política, filosofía pesada, literatura y todos los chismarajos del clan chopero. Ya muy tarde, se trasnochaba en la casa de alguno de nosotros, escuchando rock italiano, inglés, español, francés, alemán, nacional, gringo, rock en oposición, free jazz, jazz estándar, folk inglés, soundtracks. El tiempo terrible nos disolvió: todos son ya, respetables padres de familia, con el cabello corto y espantosa ropa deportiva fashion, trocaron nuestro color negro y pelo largo por esos infames trapos de la globalidad; ahora hombres empresarios ocupadísimos.
Los acetatos, los libros, los filmes persisten multiplicados e inabarcables. Pero lo que se extraña es que antes, comentar y discutir sobre libros, cine o música era una pasión desbordada y yo sigo en lo mismo pues la cultura es infinita. Me siento el último de la tribu, pero lo acepto: somos entes inscriptos en la temporalidad y un día me extinguiré. Además yo quiero morir en el Chopo, me incinerarán y una noche silente y muy oscura, que mis amigos esparzan mis cenizas en la calle de Aldama, en donde hasta el sábado anterior fui tan apoteósicamente feliz.
Aquí les envío un texto, que desde la perspectiva de lo que era el cine underground, narra un poco de los tesoros de aquella Arcadia…
Doy fe. Juan Heladio Ríos Ortega.

Tianguis del Chopo 1982.

EL TIANGUIS DEL CHOPO Y LOS MELÓMANOS PERIPATÉTICOS.
Hace más de veinte años, en la calle de Enrique González Martínez, afuera del Museo del Chopo, desde 1982, platicábamos, intercambiábamos toneladas de cultura: música, libros, conocimientos y mucho alcohol…
Those were the days: Arturo Saucedo y Juan Heladito sempiternamente, hebdomadariamente también, discutiendo galimatías que ni Heidegger hubiese comprendido, claro, porque él no sabía español chilango de nuestra ciudad.
La foto es propiedad de mi amigo Germán Gómez Pérez.

Rulfo Irónico

RULFO IRÓNICO.
Fui fervoroso con mi Llano en Llamas--en la Librería El Parnaso, donde iba él a fumar, tomar café y revisar minuciosamente los libreros--; me lo dedicó con una sonrisa burlona, pues yo era joven; y me dijo "Don Juan Heladio", con buen humor.

Cumpleaños.

SIN VERGÜENZA NI MIEDO AL RIDÍCULO:
Hoy que cumplo 62 años, yo, Juan Heladio en casi pleno uso de mis facultades y como médico me autodeclaro:
1. Paciente de aspecto lamentable, que da pena ajena y de edad aparente que no coincide con la real porque, en vivo y a todo color, se ve bastante más fregado.
2. Mal conformado, a expensas de dismetría antropomórfica en cráneo, tórax, abdomen y extremidades, torácicas y pélvicas.
3. Mal hidratado y piel de aspecto egipcio salpicada de efélides, rugosa con abundantes escamas por hiperqueratosis.
4. Desorientado psíquiatricamente en las esferas: psico-crono-tópica.
Hoy doy gracias a los astros que se han alineado en su eterno transcurrir para lograr que sea yo un anciano, prediabético, preneoplásico, presenil, preobeso, precardiópata, prehiperprostático, prelitiásico hepático o renal, prehipertenso, predemente… pero, aún todo es PRE, no yet! : y rodeado de mucha gente que me estima.
¡GRACIAS A TOD@S POR SUS ATENCIONES!
Nota: el pie izquierdo tiene ese aspecto, equimótico, amoratado a nivel de las articulaciones metatarsofalángicas, por un golpazo que me propiné.

La música techno.

PARA UN AMIGO QUE NO LE GUSTA EL TECHNO, UNAS PREGUNTAS:
¿Has estado en la oscuridad, viendo el fosforescente azul, verde amarillo dorado de las luces, bella y absolutamente humanas, artificiales, mientras se extasia tu cerebro con el sonido maquinal de los entes electrónicos melopoyéticos, después de dos o tres ácidos, discutiendo si Peter Murphy sabía que estaba cambiando el panorama musical, junto con Daniel Ash; has pensado que en el unicornio que sueña Deckard también está la clave para saber que era un androide; te has dado cuenta que los toltecas se fueron del planeta porque lo humano se les hizo insuficiente, has visto después de una hora de ingerir un pastel de peyote que las hormigas son hermosamente artefactos bio-nanotecnológicos, que la Fenomenología del Espíritu de Hegel es el Aleph de Borges, no sabes que con Klaus Schultze se realizó el viaje primigenio al Topos Uranus? Si no lo has hecho, tampoco has visto el Cosmos tempiterno de Brian Eno, escuchando los discos de Obscure by Records en The Pavillion of Dreams… y tampoco has estado en trance, escuchando a Ian Curtis en la oscuridad teratológica durante una hora. Entonces, a güevo que no te gusta el techno…lo siento te has perdido de algo mi baby metalero, no podemos hacer nada por ti…y te compadezco, pero te sigo considerando mi amigo…..
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